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I. MUERTE
II. INFIERNO
III. CIELO

 


MUERTE


1. Tu muerte está cercana ¿sabes a cuánto tiempo? a una gota de agua del mar de la eternidad.

2. ¿Quieres gustar del cielo desde ya? Empieza por alejarte de las cosas de la tierra, empieza por despedirte de lo que dentro de poco has de dejar.

3. Vida, es el breve tiempo que transcurre entre el vientre de la madre y el vientre de la tierra.

4. Dios a los vivos los llama y a los muertos los juzga. Su espera sólo espera a los que andan por la tierra. La espera de Dios sólo llega hasta el momento de la muerte.

5. Dios es como una madre que lleva una criatura en su vientre y espera por un tiempo. Al final la criatura sale viva o muerta, pero el tiempo de la espera tocó fin.

6. Tienes un tiempo de espera en el corazón de Dios, después te recibirá la eternidad.

7. Por más que el incrédulo no crea, a la muerte sí le cree y se llena de terror.

8. Morir de buena vejez es suerte que depara a los que han sabido cumplir la Santa Voluntad de Dios.

9. La eternidad ha empezado para ti, tu existencia no terminará ya nunca. Tu eternidad la defines en el corto tiempo de la tierra.

10. Dios a cada uno le ha fijado los días en la tierra. Pedirle a Dios la muerte antes de tiempo es egoísmo, es robarle Gloria aquí en la tierra.

11. Pedirle a Dios la muerte es comodidad, cobardía y falta de compromiso, con la lucha que Dios espera que cada hombre le ayude a librar contra satanás.

12. La mejor muerte que existe es “morir encogiendo”, morir encogiendo los pies en la propia cama, rodeado de los seres queridos de la tierra, para luego reunirse con los seres queridos de la eternidad.

13. Al pasar por un lugar, recordaste tus años infantiles, así recuerdan los muertos el tiempo de la tierra sin poder volver jamás.

14. El mundo es aeropuerto: se llena con los que llegan, se vacía con los que van.

15. En el cielo no hay que esperar, porque allá todo ha llegado; en el infierno no hay nada que esperar porque allá no hay esperanza.

16. El que no muere en la amistad de Dios, por medio de Su gracia, no vivirá con El donde El reina con sus amigos.

17. La tierra es el único lugar para buscar el amor y la amistad con Dios. En el cielo están los hombres que en la tierra le buscaron, en el infierno están los confianzudos que pensaron que a última hora, sin pedir perdón, Dios tenía que perdonarlos.

18. La vida es sala de espera para la vida eterna.

19. Una noticia: vas a morir; tus días sobre la tierra están contados. ¡Comprende el precio del tiempo que te queda y tómate en serio los mandatos del Señor!.

20. Pídele al Señor que te de una larga vida, pero que no permita que pases por los achaques de la vejez.

21. Perdí la vida y ahora la vida me pierde a mí, puede decir el pecador.

22. Cuando estuve en la tierra no tuve tiempo de mirar arriba, ahora mirar arriba es mi tormento – dice el condenado -.

23. Hijo, en la eternidad te mediré por el número de horas que estuviste junto Mi. Te pesaré por el tiempo que empleaste pesando en Mi.

24. No vuelve a recogerse el agua que se derrama en la tierra, ni el alma que se separa del cuerpo por la muerte, dará aliento de vida en este mundo.
25. El camino común de todos es la muerte. muerte.
26. No busques en la muerte la solución a tus problemas, sino en Dios; porque la muerte no soluciona las dificultades, sino que las agranda, si no has sabido solucionarlas aquí en esta vida, con ayuda de Dios.

27. La muerte no es remedio, sino el fin de tu breve paso por la tierra.

28. La muerte no es el fin, sino el comienzo de lo que nunca tendrá fin.

29. La muerte no es más que el principio del comienzo eterno.

30. Se te ha dado a escoger en esta vida, a donde quieres ir después de la muerte. Señala con tu vida la dirección de tu muerte.

31. La muerte es nave que transporta de inmediato a la eternidad.

32. Cuando se tiene la muerte a la vista, se clama a Dios con toda fuerza, ¿no te das cuenta que la muerte está a la vista?.

33. Los muertos de hoy, ayer estaban vivos. Los muertos de mañana serán los vivos de hoy.

34. Vivir es estar en la fila que avanza hacia la muerte.

35. Ante la muerte el pecador se llena de susto y el justo de alegría.
36. La muerte para el justo es liberación; para el pecador esclavitud eterna.

37. El justo no desea la muerte, pero piensa en ella con alegría.

38. Le temen a la muerte los que no están preparados para bien morir.

39. El pecador se apega a la vida como el perro al hueso que no tiene carne: ni lo suelta ni le quita el hambre.

40. A la hora de la tentación prefiere una muerte gloriosa a una afrentosa vida.

41. Ten valor para rechazar de ti lo que no es lícito hacer por amor a la verdadera vida, la que perdura eternamente.

42. La muerte es la fiesta de la verdadera vida, para los que han vivido cara a Dios.

43. La muerte es tu suerte.

44. A los que mueren en la esperanza del Señor, Dios les tiene reservada magnifica recompensa.

45. Grato es a Dios que se le rece por los muertos.

46. La oración por los difuntos que están en el purgatorio, ayuda a expiar sus pecados.

47. La vida es un proyecto que no concluye aquí sino allá.

48. El sentido de la vida está orientado hacia la Vida.

49. La muerte es balanza que pesa igual al grande y al pequeño, al rico y al pobre, al libre y al esclavo, al feliz y al desdichado.

50. El polvo de la tierra es el lecho común de los mortales.

51. Venimos del polvo de la tierra, de el nos alimentamos y a el vuelve el cuerpo cuando se separa del alma.

52. Pon atención, concéntrate que ya van a llamar. Dentro de poco escucharás la Voz que dice: pasajeros con destino a la eternidad, por favor pasar a bordo. Ojalá no te coja distraído esa llamada.

53. El camino por donde todos pasan es la muerte.

54. Se comienza a morir el día que se nace.

55. No es vida la que dura poco. Solamente hay una vida, la que dura eternamente.

56. Resuelve tus problemas ahora que aún hay tiempo, porque en la eternidad no hay tiempo.

57. ¿ Para qué guarda el que no sabe cuándo ha de morir?.

58. La muerte guarda todo en el polvo de la tierra. La tierra reclama la tierra que los hombres se guardaron para sí.

59. Vivir es avanzar hacia la muerte.

60. Un ser vivo es un ser que está muriendo.

61. Todos los días se vive un día menos y se vive un día más para la vida eterna.

62. Vivir tiene sentido si es preparación para la muerte.

63. El paso del tiempo es ganancia, para el que está en gracia de Dios, porque cada segundo que pasa te acerca a la eternidad.

64. Avanza veloz la nave de la tierra que va rumbo a la eternidad. Las incomodidades de la tierra poco importan porque el viaje es breve.

65. Lo importante no es viajar cómodamente en la nave, sino vivir cómodamente en el eterno punto final de tu destino.

66. La muerte no cambia nada. La muerte dilata y perpetúa la felicidad o la desdicha que sembraste en esta tierra.

67. Y entonces les diré: no privaste tu corazón de gozo alguno; ahora ven a saciar tu cuota de dolor.

68. Todo lo que tienes, tendrás que dejarlo al que viene tras de ti.

69. Muerte trágica es el fin natural del pecador.

70. Hijo, que te puedan cantar el “ happy Birthday ” el día de tu muerte, porque para un hijo de Dios morir es nacer en Mí.

71. No llames a la muerte, que el día de tu muerte ya está fijado desde toda una eternidad.

72. La muerte huye de quien la llama y viene apresurada a quienes se aferran a la vida.

73. No soluciona la muerte lo que no solucionó la vida, porque la vida con Dios no tiene ningún problema.

74. “Dame cuenta de tus actos” –te diré-.

75. Busca Mi Luz durante los días de tu vida, para que cuando Yo te llame, encuentre luz en ti.

76. Al que encuentro en tinieblas, cuando Yo lo llamo, así en tinieblas quedará eternamente.

77. A veces Me llevo jóvenes a Mis hijos para evitar que el mal los dañe.

78. Pídeme que te incluya, hijo, en la lista de Mis elegidos; y que por tu infidelidad y tu tibieza, no te excluya Yo de ella.

79. La vida no es pasatiempo ni mercado para hacer ganancias. La vida es tiempo para conocer y amar a Dios.

80. Que la muerte no te coja distraído enredado en las cosas de la tierra.

81. No pienses que dejas a los tuyos organizados porque les dejas cosas. Las cosas no organizan sino que desorganizan.

82. Lo que tú has acumulado en toda tu vida, en corto tiempo tus hijos derrocharán.

83. No trabajes para dejar; trabaja para llevar eternamente.

84. Lo que tú aprecias los otros despreciarán.

85. Dentro de poco nadie te recordará.

86. Cuida el equipaje que has de llevar, no sea que Dios lo encuentre falto de peso.

87. No seas tan confiado. Te someterán a riguroso examen.

88. No hay dos oportunidades sino una y esta vida es la única oportunidad.

89. No pienses que después de la muerte ya no hay nada, porque sí lo hay.

90. No te escudes en la misericordia de Dios para seguir pecando. Dios es justo y a cada uno le dará su merecido.

91. Poco es lo bueno que hasta ahora has hecho. ¿Crees que Dios se conforma con tan poco?.

92. ¿Le pagará Dios igual al hijo que trabaja en sus negocios que al hijo que se dedica a derrocharlos?.

93. Te crees rico y eres pobre, te crees sabio y eres necio, te crees bueno y eres tibio ¿no te das cuenta que Dios puede vomitarte de Su boca?.

94. Para gozar no hay sino una vida: ¡la eterna! La tierra no es tiempo para gozar ni emplearla en darte gusto.

95. La vida es el tiempo para construir la vivienda donde vivirás eternamente.

96. Dentro de poco te someterán a riguroso examen: te harán dos exámenes, uno privado y otro público.

97. La fecha de tu muerte está fijada y el tribunal de Dios está citado para que tú le rindas cuenta de tus actos.

98. Todo lo que hoy ocultas será conocido por todos los hombres.

99. Las cosas materiales no unen sino que desunen ¿Porqué no piensas en dejarle a tus hijos tesoros que nadie los pueda quitar?.

100. En vez de castigarte como te lo mereces te colmaré de bendiciones para que Me sirvas, pero dedícate a hacerlo ahora mismo.

101. Lloran cuando el muerto se va al hoyo, pero luego se lanzan como aves de rapiña para repartirse sus despojos.

102. Anoche estuve en tu entierro: pocos te lloraban, otros charlaban distraídos, y nadie te rezaba.

103. Hay quienes piensan en tu muerte porque desean tus cosas.

104. En tu tumba podrían poner: aquí yace un egoísta que vivió para darse gusto.

105. ¿ Crees que la vida es comprar, viajar y disfrutar?.

106. ¡Qué pereza, tengo que ir a un entierro! –comentó un gran amigo del difunto -. Esto podrán comentar de ti.

107. Que Dios se ocupe de su alma y nosotros de las cosas que dejó – comentó un familiar del difunto -. Esto podrán comentar de ti.

108. Los niños hacen castillos en la arena y los hombres castillos en el aire. Bebecitos son aquellos que no piensan en su destino eterno.

109. Devuélveme a la tierra, Señor, para avisarle a los míos la suerte que he corrido –me dicen, hijo Mío, muchas almas cuando mueren -.

110. Devuélveme a la tierra, Señor, para vivir la vida de otra forma, porque yo no sabía que esto aquí era tan duro –Me dicen muchas almas buscando una segunda oportunidad -.

111. Hijo, esta es tu segunda oportunidad: el instante que tienes en tus manos ¡no lo dejes escapar!.

112. Tienes un instante para definir tu vida eterna.

113. No me importa, hijo, que hasta ahora hubieses hecho mucho o poco. Lo que Me importa es que desde hoy, hasta tu muerte, te dediques a las cosas Mías.

114. Lo que Me importa, hijo, es que cuando Yo te llame estés ocupado en Mis negocios.

115. Te voy a llamar. Te llamaré de sorpresa. Te voy a llamar de un momento a otro. Que la muerte, no te encuentre ocupado en otras cosas.

116. Te vas a morir. Compra, hijo, un seguro de vida eterna.

117. Este es el seguro de vida eterna con el cual vas a la segura: vivir a rajatabla Mis Mandamientos y dedicarte a vivir las obras de misericordia. Las obras de misericordia son catorce, vívelas todas, pero quiero que te concentres en una de ellas en concreto.

118. Hijo, voy a examinarte pronto. Empieza hoy mismo a ocuparte de tu examen final definitivo, eterno.

119. Trata , hijo, de imaginarte lo que es la eternidad. Para unos es un gozar para siempre, siempre, siempre… ; para otros es un estado de dolor del cual no salen nunca, nunca, nunca...

120. Hace miles de años que la tierra fue creada, y estos años son un punto comparados con la eternidad.

121. Con los granos de polvo del universo entero no se alcanza a contar los años que durará la eternidad. ¿Te das cuenta lo que te juegas con la vida?.

122. La vida es un juego donde puedes ganar o perder eternamente. ¿Por qué no apuestas a la fija, viviendo seriamente los mandatos del Señor?

123. Dentro de poco, lo que dejas , será polvo y chatarra.

124. ¿Te parece, hijo, que te has tomando en serio la vida eterna?

125. Como novillos despreocupados por su suerte, avanzan los hombres hacia la vida eterna.

126. Ya te lo he dicho, hijo, y quiero que lo vuelvas a pensar: el que vive en pecado, vive en las puertas del infierno y si muere así, se le abren de inmediato las puertas para él.

127. Vuelve, hijo, a meditar lo que te he dicho acerca del pecado y sus efectos, para que te des cuenta de sus graves consecuencias.

128. Ánimo, levántate. Te devolveré la salud y te alargaré la vida si te dedicas a escucharme y a hacer lo que Yo te diga.

129. Yo uso la misericordia con Mis hijos y los sano porque los necesito a Mí servicio.

130. Hijo, la misericordia Mía es grande, pero como los hombres la rechazan, es grande el número de almas que caen al infierno para su eterna perdición; y bien pocas las almas que se salvan.

131. Ya te lo he dicho, hijo, la muerte es tragedia para unos y monótono trabajo para el sepulturero.

132. Los antiguos pensaban en la muerte y empleaban su vida en construir su tumba. ¿Has pensado tú, que será de tu vida cuando mueras?.

133. Quien ya es feliz no espera otras cosas o sucesos que lo harán feliz, salvo en la muerte.

134. ¿Estás tan seguro que después de tú muerte vas a ser feliz? ¿No te parece que vale la pena asegurarte?.

135. Sonríe, te van a tomar una foto. Prepárate para la gran fotografía de la muerte. Como te sorprenda la muerte así quedarás eternamente: con tristeza o felicidad eterna.

136. ¿Crees tú que con esa cara de tristeza, te van a dejar entrar en el Reino de los Cielos?.

137. ¡Cámbiate de ropa! Ponte elegante que te van a invitar a una fiesta. ¿Crees tú que sin el traje de gala, te van a dejar entrar en el banquete del Reino de los Cielos? El traje de gala es la amistad con Dios por medio de Su Gracia.

138. Empeña todo lo que tienes, para que compres los vestidos adecuados para vivir en el Palacio del Reino de los Cielos.

139. El Padre Dios es muy estricto en lo que se refiere a los vestidos y no permite que nadie ande por los pasillos del Palacio sin vestidos reales, sin los vestidos de Rey.

140. Cada vestido del Reino de los Cielos es costoso. Por uno de ellos pagó el Padre toda la Sangre de Su Hijo.

141. Oye, es que te va a tocar cambiar de barrio, vas a cambiar el lugar para vivir, te va a tocar cambiar de casa. Y allá los muebles, los adornos y las cosas que ahora tienes no te sirven para nada. Prepara el equipaje que te sirva para la vida eterna.

142. Los que viven, hijo, están en el peligro de la muerte; los muertos ya no tienen que correr ese peligro.

143. Pero la muerte no es peligro sino liberación. La muerte es peligro eterno para el que está en pecado.

144. El funeral de un justo es fiesta de Mis hijos; y la fiesta del pecador la convierto en lágrimas y lloros.

145. Va de prisa el pecador y así se precipita veloz hacia la muerte.

146. Dedica tu vida a reparar por tus pecados que es corto el tiempo que te queda.

147. Larga es la vida que te espera para que no te presentes allá sin prepararte.

148. La muerte coge de improviso a los soberbios.

149. Dedica el resto de la vida que te queda a trabajar para Mí, a ocuparte de los negocios Míos, sin que nada de lo tuyo te distraiga.

150. Cuando todo se acaba es cuando apenas se comienza.

151. La eternidad es infinita, infinita, infinita…

152. La eternidad nunca termina, la eternidad nunca termina, la eternidad nunca termina…

153. Eterno es el premio y eterno es el castigo.

154. Corta es la vida para jugarse toda una eternidad.

155. Es tan inmensa la eternidad, hijo, que por eso no dejo de llamar al arrepentimiento y a la misericordia de Mi perdón.

156. Uso de misericordia con aquel que se arrepiente y uso de castigo eterno con aquel que en vida no imploró Mi perdón.

157. No Me canso de enseñar, ni de llamar, ni de advertir, ni Me canso de amonestar. El que muere en pecado rechazó Mi llamada y Mi perdón.

158. Mi misericordia la derramo sobre los que escuchan Mi Palabra y cumplen Mis preceptos.

159. He pesado tu cariño en la balanza del amor y he encontrado poco peso. Como tu me amas te amaré Yo a ti, le diré Yo al tibio en su momento.

160. Hijo tengo ya previsto todos los detalles de tu funeral y las personas que te acompañarán a tu tumba.
161. Ya te he dicho que el hombre vive en su tiempo y Dios en la eternidad. ¿Por qué no te unes de una vez a la eternidad?

162. Ya te he dicho, hijo, que la vida es corta espera.

163. No hay temores ni angustias, ni esperan la muerte con tristeza, aquellos que se saben hijos de Dios.

164. No tengas lazos con la vida para que puedas volar feliz hacia la muerte.

165. Ten tu pasaporte listo que en cualquier momento te he de llamar para viajar a la eternidad.

166. No tengas miedo a la vida ni a la muerte.

167. Ten todo listo para morir pero no desees la muerte.

168. Espera la muerte con la ilusión de quien quiere descansar de un feliz viaje.

169. Tu futuro se define en este instante. Tú decides ser de Dios o rechazarlo.

170. Gocemos ahora, que después nada se sigue, dice así el que no tiene fe. Pero después de la muerte sigue un estado de premio o de castigo eterno.

171. El cielo en la tierra es el amor rodeado de cien culebras pero ninguna de ellas te picará. El infierno es la falta de amor rodeado de cien culebras y doscientas te picarán.

172. Te aviso con tiempo: organiza ya todo lo tuyo porque vas a morir.

173. No por largo tiempo peca el pecador porque el precio del pecado es la muerte.

174. Piensa en el fin y reaccionarás.



II. INFIERNO


1. Dios todo lo que hace lo hace con misericordia, justicia y bondad. ¡Y Dios hizo el infierno!

2. Al infierno van las almas tibias como tu, si no se empeñan en salir de su tibieza y luchar seriamente por ser santos.

3. El infierno está fuera de las manos y del corazón de Dios, en su repudio y maldición.

4. ¡Tanta gente que muere diariamente! Es Dios que recoge la cosecha de la vida eterna. Los frutos santos se los lleva al Cielo, los frutos sanos y pintones se los lleva al purgatorio a madurar. Los frutos podridos, Dios los arroja fuera de Su presencia y de Su Amor.

5. Es más posible formarse una idea del Cielo que del infierno. En la tierra los malos tienen alguna mezcla de bondad, en el infierno la maldad es total y la crueldad total.

6. En el infierno están los malditos de Dios que eternamente se maldicen entre sí.

7. En el infierno el dolor no es soportable y allí se sufre siempre y para siempre. Es el infierno llanto que no se agota.

8. A los condenados los acompaña la tristeza, la angustia, la nostalgia. Allí no hay absolutamente nada que pueda producir gozo.

9. En el infierno todo es odio, envidia, rencor, remordimiento.
10. Sed que no se calma, hambre que no se sacia, sueño sin poder dormir, cansancio sin descansar, dolor permanente que no se calma: Es el infierno.

11. Es algo que quema al alma, con una intensidad mayor que el fuego que quema al cuerpo, el infierno.

12. En el infierno cada uno de los sentidos es atormentado: los truenos estallan los oídos, olores nauseabundos, comidas y bebidas repugnantes que producen ansiedad.

13. El infierno es desespero que desespera sin posibilidad de esperar.
Es eterna noche negra sin estrellas. Soledad.

14. El infierno es carencia absoluta. Es horror que causa horror. Es agonía de muerte y muerte que nunca más habrá de llegar.

15. En el infierno todo es duelo y abandono, inseguridad, zozobra.

16. Allí, en el infierno, están los que hicieron de la tierra su único destino y se dedicaron a gozar y almacenar.
Allí están humillados, los soberbios de la tierra.

17. Allí en el infierno, están esclavizados los que abusaron de su libertad con el pecado, porque pensaron que no existía castigo.

18. Allá sufren daño los que hicieron daño, porque el pecado siempre daña.
19. Allá por fin, conocieron a Dios los que no querían conocerlo y lloran su pérdida.
Allá creen los que no creían, pero ya su fe no salva, sino que los condena.

20. La peor pena del infierno es haber perdido el Amor de Dios y haber perdido el Cielo.

21. El infierno es fruto del rechazo del Amor de Dios, para los que vivieron en la tierra sin dejarse amar de Dios. Ahora es la misericordia de Dios la que repudia.

22. El infierno es fruto que recoge el pecador, de lo que él sembró en la tierra.

23. Ninguna negativa llega tan honda, como un rechazo de amor, ¿Te imaginas lo que puede ser el reproche eterno del Amor Eterno?.

24. Las almas en la eternidad necesitan más amor y el único que puede brindarlo es Dios.
Este es el dolor supremo de los condenados al infierno: buscar quién los ame y encontrar rechazo; necesitar amar y no poder amar porque todo lo que ven es despreciable.

25. El pecador dice: “Dios es bueno y comprende mi pecado”. Y así sigue pecando, no se da cuenta que Dios creó el infierno y no ha dejado de ser bueno.

26. El pecador para justificar su pecado, dice que Dios conoce sus circunstancias; pero son esas circunstancias las que lo habrán de condenar.

27. Dios creó a los hombres para el Cielo y la tierra produce frutos podridos por la plaga del pecado, y la gente se condena.

28. La tierra está llenando de almas el infierno, de donde nunca jamás podrán salir.

29. No le causa tanto placer a satanás que el hombre sufra eternamente, como el privar a Dios eternamente de gozar con sus hijos en la gloria.

30. Dios desde toda la eternidad había decretado la creación del infierno, para hacerlo en el momento –que Él sabía -, en que habría ángeles que se opondrían a los santos designios de Su Divina Voluntad. También hizo el infierno para los hombres pecadores.

31. Dios también mira a los condenados al infierno, pero con mirada de reproche y de repudio.

32. Al infierno van los mediocres que no correspondieron al Amor de Dios con todo su corazón, con todo su amor y con todas sus fuerzas.

33. Dios se resiste a darles Su Amor eterno a los que se limitan a no pecar y aman a Dios a medias.

34. En el infierno están los que se creyeron buenos, bellos y poderosos delante de los demás –como Luz Bel - allá sufren su maldad, fealdad e impotencia.

35. Allá sufren de todas las carencias los que estaban apegados a los bienes que dejaron en la tierra.

36. Allá están los que hicieron de la tierra su mansión eterna. Se les acabó la tierra y ahora lloran. Se les acabó su gozo y ahora sufren.

37. En el infierno están los que no supieron perdonar, porque Dios tampoco los perdona.

38. Allá están los impuros alejados de la vista de Dios y con los sentidos que gozaron con ellos sufrirán eternamente.

39. Allá están los violentos que no obedecieron las leyes de Dios, porque Dios los rechaza como hijos.

40. Allá están los que fueron alabados y aprobados porque ya se acabó su recompensa.

41. ¡El infierno existe! Y cada día cae mucha gente a la eterna perdición. Es un lugar de tormentos físicos y morales como nadie los puede imaginar. El dolor más grande es haber perdido el Amor, ¡que pudo haber sido y nunca fue!.

42. Vale la pena perderlo todo en esta tierra para ganarte el cielo. Pídele a la Madre de Dios que te ayude a librarte del fuego eterno del suplicio eterno del infierno.
43. Esto dicen las almas en la eterna pena del infierno:
- Maldito el día que nací.
- Maldito el día en que mi madre me parió. Maldito el día en que
mis ojos por primera vez vieron la luz.
- Maldito Dios que me sacó de la nada, para ahora, por mi culpa
sufrir eternamente.

44. El infierno es el estado de repudio y maldición, donde en la mañana se oyen gritos y por la noche alaridos de dolor y de tormento.
45. ¿Porqué nací para no ver sino tormentos?, se preguntan las almas desgraciadas del infierno.
46. Estoy aterrada, hijo, soy tu Madre que te habla. Estoy aterrada, hijo, de ver caer todos los días tantas almas a la eterna perdición de los infiernos.
47. Como ovejas que van al matadero, así van los hombres a la eterna perdición.
48. Acompaña al condenado: la ira, la cólera y la indignación de Dios eternamente.
49. Como fuego encendido está la ira de Dios sobre los malvados del infierno, y no hay quién la apague, porque ese fuego durará por siempre.
50. Si la sola presencia de un corazón amargado causa temor y angustia a todos los de la casa, ¿Cómo será entonces el infierno donde cada uno se llena del terror de todos?
51. ¿Para qué le sirve al condenado saber que existe Dios?¡Para su mayor tormento!
52. El infierno es el silencio y soledad de Dios.
53. Si sientes nostalgia por perder algo en la tierra, ¿Cómo será la nostalgia de los que saben que perdieron eternamente a Dios?
54. Si tú, hijo mío, sabiendo que Yo estoy contigo sientes inquietud algunas veces, ¿Te imaginas cómo se sentirán aquellos que ya no tienen fe ni estoy con ellos?




III. CIELO

1. Termínase la fe, agótase la esperanza; no hacen falta. Se ha llegado. Se abre eternamente el amor: Ese es el cielo.

2. Un alma llega al cielo a gozar lo que no es posible imaginar; pero goza más Dios viendo llegar un alma al cielo. Es que la alegría del Padre es ver la de los hijos.

3. Un hijo goza con un regalo, pero goza más el Padre viendo al hijo disfrutar con el regalo.

4. Lucha por implantar el Reino de Dios en esta tierra, porque haciendo la Santa Voluntad de Dios, garantizas el cielo desde ya.

5. En la eternidad se contempla el transcurso del tiempo milenario de la tierra, como un instante en el andar de los relojes.

6. Dios bajó a la tierra para que los hombres suban al cielo.

7. En el cielo todos están embriagados y borrachos de Amor de Dios.

8. El cielo está aquí y allá: aquí en el Corazón de Dios y allá en el infinito porque su Corazón de Dios es infinito. Las almas en el cielo viven en el Corazón de Dios. El cielo es el Corazón de Dios.

9. El cielo es :

la Ciudad de Dios, donde el amor no es pasajero sino eterno;

la Ciudad en la cual no hay inquietud y una vez poseída no se abriga temor de perderla ni dejarla. Allí se vive para siempre, para siempre...

La Ciudad donde todo es gozo que siempre satisface con nuevas alegrías y donde la paz aquieta plenamente.

La Ciudad donde todos son hermanos que se quieren y todos son tratados cono hijos.

La Ciudad donde no hay contradicciones, porque no hay incompatibilidades ni necesidades. Allí las necesidades son saciadas plenamente.

La Ciudad que a cada instante tiene nuevos mares, nuevas lunas y paisajes, nuevas luces, nuevos brillos.

La Ciudad donde se escucha la música celeste que transporta y arrebata.

La Ciudad donde junto con Dios todos son reyes y no hay súbditos.


La Ciudad donde todos tienen lo que quieren porque los bienes no se agotan.

La Ciudad donde todo lo de todos se posee, porque todo se comparte.

La Ciudad donde todos ganan sin que nadie pierda.

La Ciudad donde la salud no tiene mezcla de dolor ni enfermedad, porque la juventud es siempre joven y la lozanía siempre nueva.

La Ciudad sin prohibiciones y sin códigos porque todos están sujetos a la Santa Voluntad de Dios.

La Ciudad donde no hay hambre, ni sed, ni calor, ni llanto, ni inseguridad, ni odio porque todos los que llegan allí han logrado erradicar el mal de sus propios corazones.


10. Una gota de agua cae al mar y se hace mar, así las almas que llegan al cielo son inundadas por el mar inmenso de la propia felicidad de Dios.

11. Cuando te unes verdaderamente a Dios, el cielo lo sientes cerca, porque el cielo está en tu alma. Cuando te unes a Dios las flores te sonríen.

12. Cada alma que llega al cielo, hace más grande la felicidad de los que están allí. ¡Las almas en el cielo ansían tu llegada!.

13. ¿Te imaginas? Si Dios hizo con tanto primor las cosas bellas de la tierra que han de durar un día, ¿cómo serán las cosas del cielo que han de durar eternamente?

14. La vida es como un viaje en avión: miras para abajo o para arriba. Abajo está la tierra mostrando sus encantos, arriba está el cielo ocultando sus tesoros.

15. En la medida que la tierra cansa, se piensa en el cielo que descansa.

16. Hijo, te tengo en el cielo una entrada llena de flores, para que no me dejes esperando. Por más exquisitas que huelan las flores que Yo planté en la tierra, las flores de Mi jardín huelen mejor. ¡Y las tengo sembradas para ti!

17. No llegarán a Mi Reino los que no siguen fielmente Mis caminos. ¿Cómo van a llegar si son Mis caminos los que llevan al cielo?

18. Hijo, la portada de los cielos dice: aquí están los que buscaron en la tierra la verdad, hicieron el bien y fueron fieles a los preceptos del Señor.

19. Camina derecho, hijo, con la frente en alto y la mirada arriba hacia los cielos.

20. El cielo está cerca de ti, está dentro de ti, pero tienes que saberlo encontrar, saborear, escuchar y obedecer.

21. En el cielo, donde todos son felices, no hay vacantes para caras tristes.

22. El cielo reclama las almas selectas que en la tierra son felices.

23. Hazte amigo de Dios en esta tierra porque sólo a sus amigos los lleva a gozar en el Reino de los cielos.

24. La esencia del Cielo es la plenitud del alma que se siente llena del Amor de Dios, y el infierno es el vacío del alma por la ausencia de Dios.

 

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© 2009, Corporación Terranova. Febrero 18, 2009