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1. Dichoso tú que tienes como esposa casta y virginal a la Madre de Dios, El te la ha dado como Esposa y Madre.

2. Dichoso tú, que tienes a tu lado a una Mujer perfecta, que te garantiza vivir en paz el resto de tus días: La Madre de Dios.

3. Dichoso tú que has recibido en herencia lo mejor que tiene Dios: La Madre Suya.

4. En la pobreza, con la Madre, nada te faltará. En la riqueza, con la Madre, de todo disfrutarás.

5. Dichoso tú que tienes motivos para sonreír con rostro alegre y verdadero, porque posees a tu lado el mejor regalo de la creación, la obra más perfecta: La Madre de Dios.

6. Todo lo que necesites, tanto material como espiritual, pídelo a la Madre. Ella maneja las chequeras de Su Hijo.

7. Si confías en la Madre de Dios¿ para qué quieres atesorar?

8. Dios te dio a Su Madre, como Madre tuya para que esté a tu lado y tú pienses en Ella noche y día.

9. Dios le perdonó a Abrahán la muerte de su hijo, pero no le perdonó a María la muerte del Suyo, por eso la ama mucho más.

10. Dios a Su Madre no le niega lo que pide; Dios de Su Madre no se hace de rogar.

11. Le pediste a Dios por medio de Su Madre que no te soltara: Dios te ha escuchado. Dios no te ha soltado. A los dos les gustó tu petición y Dios y Su Madre te tienen cogido de la mano.

12. La Madre de Dios quiere que tú siempre tengas paz, tranquilidad absoluta, confianza en Su Hijo, porque todo lo que pasa es para tu bien y la Madre de Dios se ocupa en conducir tu vida.

13. Dios tiene todos tus problemas ya resueltos y Su Madre también; ¿ Para qué te preocupas?.

14. Tú al verte defraudado y vacío acudiste a María que es tu Madre. Ella comprendió tu dolor y te acogió. Ella se conmovió al ver tu tristeza y amargura.

15. Ella se ofreció para llenar tu vida al verte despreciado; para darte amor al verte abandonado y para recibir tu amor al verte rechazado.

16. Pídele a Jesús que te infunda el amor que El tiene por Su Madre. Pídele a la Madre que te infunda el amor que Ella tiene por Su Hijo.

17. Hablando con la Madre de Dios y con Su Hijo has llenado tu vacío de una forma total y superior. Ellos te llenarán todas tus necesidades, espera serena, tranquila, alegremente.

18. El Padre Celestial amó a María antes de Ella nacer. Antes de nacer La Madre era la criatura más amada, porque en su mente la había concebido ya perfecta.

19. Tenía que ser perfecta desde antes, la Criatura que iba a ser Madre de Dios y administradora de todas las gracias de Su Hijo.

20. Para el Padre Dios, es imposible crear otro Dios semejante a Él. Pero si le fue posible hacer una Criatura semejante a Él: La madre Suya.

21. Dios tenía que diseñar de forma perfecta la que Él quería exhibir en el cielo eternamente, como Su gran Obra Maestra.

22. María es por excelencia la Criatura de Dios.

23. Cuando Dios habla de Su Madre, se emociona como buen Hijo que es.

24. Los buenos hijos de la tierra aman a su Madre, pero Dios tiene motivos más potentes para amar a la Madre Suya y para estar orgulloso de Ella.

25. ¡Qué ingenuos los hombres que pretenden el favor de Dios ignorando a Su Madre¡

26. No es posible tener al Hijo como amigo, si no se tiene a La Madre a su favor.

27. En el cielo las personas gozan de Dios y se recrean con la Madre.

28. En el cielo después de Dios, el atractivo es Su Madre.

29. La Madre de Dios pasó en la tierra totalmente desapercibida y tenida por nada. A Jesús para humillarlo, Para tratar de humillarlo, le decían: ¿cómo va a ser éste Dios si es hijo de María?

30. ¡Aún no sabes lo que es capaz de hacer una Madre por su hijo preferido!. Rebeca engañó al marido, hizo pasar al hijo menor por el mayor, le quitó los vestidos al mayor y se los puso al menor y como si fuera poco se expuso a ser objeto de maldición. ¡Y al final triunfó la madre y el menor se hizo heredero de toda la fortuna de su padre!

31. Eso que hizo Rebeca, es lo que hace La Madre con el hijo pecador y sin méritos como tú. Te pone los vestidos de Su Hijo, te baña con Su Sangre y te presenta ante el Padre para obtener la Bendición y hacerte heredero de su fortuna eterna en el Reino de los Cielos. La Madre robará del Padre la bendición para el hijo que no se la merece, la robará para ti.

32. Jacob trabajó catorce años para que Labán le diera a su hija como esposa. Dios te ha dado a Su Madre como Madre tuya ¿qué le ofreces?

33. La Madre de Dios es Madre tuya, porque la has pagado con el mejor precio: con el precio de la Sangre de Su Hijo.

34. Dios te entrega, para que te cuide y te proteja, lo que El más ama de todos las criaturas: La Madre Suya.

35. Corresponde al amor de la Madre con todo tu corazón. Que tu inteligencia se ocupe de conocer lo que Ella ama: Su Hijo: que tu voluntad se dedique a querer lo que Ella ama: Su Hijo.

36. Tu pasado ya pasó: La Madre lo ha limpiado con la Sangre de Su Hijo. Tu presente, deja que La Madre lo sostenga. Tu futuro, deja que la Madre lo dirija.

37. De una cosa debes estar advertido, de Satanás; del odio que Satanás tiene a la Madre. Ahora te va a tentar a ti por todos los lados. Satanás sabe que eres débil, ten cuidado.

38. Si te entregas a La Madre de Dios es para que como Ella, te pongas al servicio de Su Hijo, para hacer la Santa Voluntad de Dios en esta tierra.

39. Recuerda que tienes a la Madre de Dios al lado tuyo. Tú no la ves; pero te habla. Tú no la ves, pero cuando tú le hablas, Ella siempre te responde. Tú no la ves; pero Ella no se cansa de mirarte.

40. Si quieres agradar a Dios, consúltale a la Madre hasta el más mínimo detalle y lo tendrás siempre contento.

41. La Madre de Dios cuida lo que quiere y a ti te ama, no le gusta que juegues con su corazón, ni que le admitas jueguitos a Satanás. Huye de todo lo que te pueda apartar de Ella, porque es apartarte de Su Hijo.

42. Tú has captado mucho más a La Madre de Dios, qué a los que se les ha aparecido, porque tú la sientes a tu lado a toda hora, día y noche y compruebas su cariño, su ternura, sus cuidados, su voz y sus palabras. Y cada día arranca del Padre Celestial grandes favores para ti.

43. ¿Acaso el niño ciego que palpa la entrega de su madre, tiene que verla con los ojos para darse cuenta de sus cuidados?

44. Ten presente que María te ha amado desde el vientre de tu madre. Ten presente que desde que naciste hasta hoy, Ella ha estado mendigando tu amor para llenarte de Amor.

45. Cuando observes el rostro más hermoso de una mujer, recuerda que no alcanza a concursar en el cielo, y María opaca con su belleza a todos las criaturas que hay allá.

46. Dios reservó toda la belleza para la que había de ser Madre de Dios: Son sus ojos dos estrellas, su cabeza es como luna, rayos de sol son sus cabellos, el tono de su voz es como la armonía de una fuente. Terciopelo son sus manos, diamantes engastados en sus dedos son sus uñas...

47. En la presencia de María no admitas dialogar con tentaciones porque le das a Ella una bofetada.

48. Entrégale a María tu corazón puro y limpio, para Ella entregárselo a Su Hijo.

49. Pídele a la Madre que tú la ames, como Ella te ama a ti.

50. María te dará lo que le pides:  Porque tú lo necesitas,  Porque harás buen uso de eso,  Porque quiere confirmarte en tú misión,  Porque quiere confirmarte en la fe,  Porque quiere que otros crean,  Porque Ella lo puede, con el poder de Su Hijo,  Porque así compruebas que Ella y su Hijo si te aman.

51. ¿ Si La Madre que ama a su hijo puede hacer algo por él, no lo haría? Ella te ama, lo puede, tú lo necesitas, ¡luego lo hará!

52. María te da muestras de su Amor, para que tú creas en Su Hijo.

53. Si por hablar con Dios en la oración, no has tenido tiempo de hablar con Su Madre, no te preocupes, porque Ella está feliz escuchando a los dos.

54. El objetivo de La Madre es llevar los hombres a Su Hijo y cuando tú hablas con Dios, Ella escucha, porque siempre está a Su lado.

55. Cuando hablas con El Hijo hablas con La Madre y cuando hablas con La Madre hablas con El Hijo.

56. No es interrumpir hablar con Dios, el que te vayas a rezarle el rosario a Su Madre, porque las mejores alabanzas para El Hijo, son las alabanzas a Su Madre.

57. Pídele a la Madre de Dios en el Rosario:  Almas de oración que escuchen a Su Hijo,  Almas de oración al servicio de Su Hijo,  Almas de oración para el Reino de Su Hijo,  Almas de oración que hagan la Voluntad de Dios, la de Su Hijo.

58. Dile a la Madre, que la quieres aunque sea con tus ojos, cuando no puedas hablarle.

59. A ti y a todos los hombres los ha protegido La Madre desde niños, pero los hombres no conocen a la Madre, a la Madre que los ha cuidado.

60. Los hombres no conocen a la Madre de Dios, porque no conocen a Cristo, porque no les ha dado la gana conocerlo.

61. Dios acelerará los planes que tiene contigo, si los pides por medio de Su Madre.

62. Los hombres en la tierra son, más privilegiados que los ángeles, por poder tratar con mayor confianza a La Madre de Dios.

63. Ante la Madre de Dios y Reina de los Cielos los ángeles se inclinan de rodillas, no para adorarla, sino para venerarla con amor y con respeto.

64. La raza humana y no la angélica tiene el privilegio de haber salido de Ella, la que es Madre de Dios.

65. Imposible para la soberbia de Luzbel, el aceptar que Dios asumiera la naturaleza humana de las entrañas de una Mujer y Satanás odia a la Mujer.

66. Por la Mujer, en el cielo Reina el Hombre, porque Dios se hizo Hombre nacido de Mujer. En el cielo Reina la Mujer que se volvió Madre de Dios.

67. Imposible para la soberbia de Luzbel servirle a un Dios que se encarnó en un Hombre. Luzbel dijo “non serviam” (no serviré); María dijo “serviam” (serviré).

68. Mientras la soberbia se negó a aceptar la Voluntad de Dios, la humildad de María dijo hágase en Mi según Tu Palabra.

69. María nos enseñó, que la palabra más grata para Dios es decirle ¡ te obedezco, que se haga Tu Santa Voluntad!

70. Si te acercas a María, escucharás de Ella que te dice: Haz, hijo, lo que Dios te diga, cumple siempre Su Santa Voluntad; ¡obedécele!

71. Imposible para la soberbia angélica de los ángeles caídos y para la soberbia humana, el que les quepa en la cabeza que una Mujer pueda ser Madre de Dios.

72. Luzbel en su soberbia habría preferido que Dios se hiciese ángel. Pero Dios se hizo Hombre para su mayor humillación. Por eso Satanás odia al hombre, porque tiene la raza de Dios, la raza de María.

73. Por María, el hombre que era siervo y esclavo del demonio, se hizo hijo de Dios.

74. Satanás no puede nada contra Dios ni contra Su Madre, pero si contra sus hijos, los hombres. El mayor dolor que satanás le puede causar a Dios es privarlo del gusto de tener a sus hijos en el cielo.

75. María es la mamá que llama a sus hijos pequeños que están distraídos fuera de la casa paterna y les dice: vengan a la casa a concentrarse en la oración. Ya está servida la comida para que se alimenten con el Cuerpo de Su Hijo y con el Pan de Su Palabra .

76. Sáciate aquí en la tierra de amarla, aún sin verla, para que te sacies en el cielo de mirarla.

77. Se deja ver de los que piensan que no la necesitan, para que se den cuenta de su amor de Madre.

78. La Madre sale en busca del hijo que está perdido y no del que está seguro en casa, como tú.

79. La madre que está en la casa, con el hijo pequeño como tú, lo llena de atenciones y cuidados, sin que él sé de cuenta, como tú.

80. Acércate a la Madre y sentirás que te dice: ¡ hijo de mi alma, ten fe en Mi Hijo!

81. Al Hijo de María muchos le vieron y le oyeron, pero para nada les sirvió porque no tenían fe. Mucha gente vio a María al lado de Su Hijo y ni la miraban. ¡No creían en El Hijo, mucho menos en la Madre!

82. Salimos más beneficiados los que creemos en Ella sin haberla visto, que los que la han visto sin haber creído.

83. María ha logrado para ti, de parte de Su Hijo, el regalo de la fe. Dios te ama porque sin haber visto has creído.

84. Dios te dio a Su Madre como Madre tuya, como pago de tu fe.

85. Donde más presente está María es en el Santo Sacrificio de Su Hijo.

86. A Dios le agradó de María su obediencia.

87. ¡Bienaventurada, Tú María, porque has obedecido!

88. La perfección como la de María, agrada a Dios, porque da prontitud a la obediencia. La perfección de Luzbel no le sirvió para obedecer sino para su soberbia.

89. Dios para dar Sabiduría a los hombres, les manda a su lado a la Madre Suya. Si quieres tener sabiduría acude a La Madre de Dios.

90. Sabiduría es luz de Dios y María es luz que brilla en la oscuridad de la ignorancia y el error.

91. Sabiduría es conocimiento de Dios y María es la criatura que más le conoce.

92. Sabiduría es obediencia a Dios y María es la criatura que más le ha obedecido.

93. María tiene más sabiduría que Salomón porque Ella tiene la sabiduría que Su Hijo le transmite.

94. Sabiduría es amor de Dios y María es la Criatura que más le ama.

95. Sabiduría es luchar por las cosas de Dios. María es la criatura más comprometida por implantar el Reino de Dios sobre la tierra.

96. Sabiduría es conocer la causa y fin de la creación, la causa y fin de la creación es la Gloria de Dios; María es la Criatura que más Gloria le da a Dios.

97. María le da más Gloria a Dios que todos los ángeles y los santos en el cielo.

98. Desde antes de la creación, Dios había decretado hacerse Hombre de una Madre. Para hacerse a una Madre, tenía que crear al hombre y hacer la tierra, el sol, la luna y las estrellas y todo lo demás.

99. La Madre de Dios le da más Gloria a Dios que el resto de la creación entera.

100. La tierra cumplió su cometido cuando produjo de su polvo al hombre, para que de ahí saliera la Madre de Dios y el Dios hecho Hombre.

 

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© 2009, Corporación Terranova. Febrero 18, 2009