| 1. Dios que te dio la vida se encarga de sostenerte.
2. El que invita paga, y fue Dios el que te invitó a participar en el corto viaje de la vida.
3. Dios da la existencia y la mantiene.
4. Imita a los niños. El niño sólo sabe decir " yo quiero" y lo que quiere se lo dan.
5. El niño sólo sabe llorar o reír. Llorar y reír es la clave para obtenerlo todo.
6. Llorar es oración para pedir; reír es oración para agradecer a Dios lo recibido.
7. Dios quiere que siempre le sonrías en acción de gratitud.
8. No hace falta que llores a Dios para pedirle. Dios sabe a qué hora debe darte todo lo que necesitas.
9. Dios tiene ya solucionadas y previstas, todas tus necesidades de mañana.
10. Con Dios tienes un futuro feliz asegurado.
11. A quienes confían en Dios, todas las cosas les sonríen.
12. Tu futuro es el día de hoy que se prolonga para siempre y hoy no te ha faltado nada.
13. Ten confianza en Dios, sin esperar de El cosas extraordinarias. Dios hace lo extraordinario de forma ordinaria y sin llamar la atención.
14. A Dios no le gusta ser espectáculo. A Dios no le gusta el ruido. El sol funciona silenciosamente porque así lo manda Dios.
15. ¿Porqué te preocupas por tus necesidades, si Dios te ha sostenido desde el vientre de tu madre?
16. ¿Te ha faltado algo hasta el día de hoy?. Dios no cambia de parecer como los hombres. Dios te sostendrá hasta la muerte y tiene ya previstos todos los detalles de tu funeral y las personas que te acompañarán hasta tu tumba.
17. Dios no creó hombres, sino hijos. Cada hombre es para Dios su hijo único.
18. Dios es madre y una madre siempre está pensando en los problemas de sus hijos.
19. Dios piensa a cada instante en ti.
20. Si una madre pudiera solucionar todos los problemas de sus hijos, lo haría, Dios es mucho más que una madre.
21. Dios quiere solucionar todos los problemas de sus hijos, y en Dios, el querer es poder.
22. La condición que Dios pone para actuar es que confíes absolutamente en Él y que lo dejes actuar.
23. Dios quiere darte la gracia de Su Amor. Porque te ama, perdona y olvida tus pecados. Porque te ama tiene para ti misericordia.
24. Porque Dios te ama, te corrige como Padre y te castiga - no como juez -sino como Padre.
25. Porque Dios te ama como Padre, te tolera y te perdona como madre.
26. Dios, que te ama como Padre, te deja cometer errores, para que aprendas la lección.
27. Porque Dios te ama como Padre, te deja ir, pero se queda llorando esperando tu regreso.
28. Cuando te has apartado de su lado, siempre Dios ha tenido la esperanza de que vuelvas, y te ha seguido llamando.
29. Tú no eres el hijo que más veces se ha ido. Dios te ve como el hijo que más ha regresado. Tú eres el hijo que más alegrías le ha dado a Dios, al ver tu cara arrepentida de regreso. ! Pero no te vaylas más!
30. Si te sientes pecador, tú eres el hijo que Dios más ama, porque los padres aman más a quien más les han hecho llorar.
31. Dios llora observando tu partida. Dios llora en tu ausencia. Dios llora a tu regreso y llora de felicidad al verte junto a Él.
32. Tú eres el hijo que más consuelos le ha proporcionado a Dios, al volver junto a tu Padre arrepentido.
33. Déjate querer de Dios, que Dios desea amar y encuentra muy pocas almas que estén dispuestas a recibir Su Amor.
34. Deja a Dios hacerte digno de recibir Su Amor. Deja que Dios prepare tu corazón, para establecer su Reino entre los hombres.
35. Para establecer el Reino de Dios sobre la tierra, Él quiere vivir en el corazón de cada uno, empezando por el tuyo.
36. El Padre ama a su hijo pequeño porque es su hijo. El hijo pequeño no ha tenido tiempo de hacer méritos para ser amado. Por eso te ama Dios a ti, porque eres hijo suyo, aunque no tengas ningún mérito.
37. Como un padre siente alegría, cuando el hijo calavera por fin se ocupa en ayudarle, así Dios siente alegría cuando un pecador cambia de vida y se ocupa en sus asuntos.
38. Dios permitió la esclavitud de Egipto, por más de cuatrocientos años, para evitar que su pueblo se contaminara de la maldad de los amorreos. Y cuando se calmó la maldad dejó salir a su pueblo lleno de bienes.
39. La esperanza se cifra en la fidelidad de Dios que cumple lo que promete.
40. La bendición de Dios hace al hombre fecundo y pone la creación entera a su servicio.
41. Sara, echó a reírse, al escuchar de Dios que a su edad tendría un hijo, no era falta de fe, sino que le pareció gracioso en su ancianidad, tener un bebé. Así quiere Dios que tú le trates: con confianza.
42. Para Dios nada es difícil, basta que creas y lo hará; pero no dejes tú de poner todos los medios.
43. A Dios le gusta probar la fe y a quienes pasan el examen los llena de bendiciones.
44. Dios muestra su bondad y lealtad con aquellos que le aman.
45. La bendición de Dios hace crecer y multiplicar.
46. Cuando Dios quiere hacer cosas importantes hace esperar, confiar y pedir: Isaac le rogó a Dios un hijo - le dio mellizos -, pero esperó treinta años. Abrahán tenía cerca de cien años cuando nació Isaac.
47. Tú has tenido siempre de parte de Dios una gran protección y ayuda. Tú eres un niño mimado del Señor y Él a ti no te ha dejado meter las patas como otros, a pesar de que tú lo has ofendido más que todos.
48. Dios te quiere hacer un gran regalo, pero tú lo has hecho esperar porque lo has frenado. Ahora que sí te has entregado, Dios va a actuar.
49. Espera siempre lo mejor, de lo mejor. De Dios viene la solución y grandes bienes.
50. Dios manda todo a su debido tiempo.
51. El sol consume a cada instante un volumen de energía imposible de contar y no se preocupa de las reservas que le quedan. El hombre que tiene puesta su confianza en Dios no debe tener preocupación alguna.
52. La bendición de Dios, hace que se recolecte el ciento por uno de lo que se ha sembrado. La bendición de Dios da siempre fruto maduro.
53. Hijos de un mismo padre, salidos de un mismo parto, alimentados con la misma leche, el uno Santo - Jacob - y el otro no - Esaú -. Es que Dios reparte los dones de distinta forma y concede sus gracias al que quiere.
54. Mientras más deseos tiene Dios de hacer algo, se toma más tiempo por que Dios tiene en cuenta todas las circunstancias.
55. Estaba Dios ansioso del matrimonio de Jacob con Raquel y Dios supo esperar catorce años, aparentemente sin motivo, pero no. Dios quería que Esaú calmara su ira y evitar un enfrentamiento en el cual perdería Esaú la vida y Jacob el escogido, quedaría debiendo la sangre de su hermano.
56. Cuando Dios hace esperar es porque tiene sus motivos. Dios también sabe esperar.
57. Dios te manda siempre lo mejor, aunque de momento parezca lo peor.
58. El que confía en Dios insiste más en agradecerle que en pedirle.
59. Le agrada más a Dios la gratitud del que aprecia lo que tiene, que el ingrato pedigüeño.
60. Si tú no le sueltas, Dios tampoco te soltará, mientras no le muerdas tú la mano.
61. Si te propones hacer algo, tratando de darle gloria a Dios, El no te soltará.
62. Quiere Dios hacerte a ti muchos favores, pero no te encargues de frenar Su mano, con tu falta de fe y falta de correspondencia.
63. Cuando el cielo retarda sus promesas es porque las quiere hacer más grandes para darte más.
64. Cuando el cielo retarda sus promesas es porque quiere prepararte más.
65. Cuando el cielo retarda sus promesas es porque quiere que tú las pidas más.
66. Cuando el cielo retarda sus promesas es porque conviene la demora para ti.
67. Cuando el cielo dilata sus promesas es para ensanchar en ti la fe.
68. Cuando el cielo manda noche oscura en tu camino, es porque quiere que tus pies alumbren cuando pisen, con tu fe.
69. Cuando el cielo quita las estrellas es para que sigas el brillo de tu fe.
70. Cuando el cielo toma tiempo en la siembra, es porque no ha de brotar calabaza, sino árbol milenario.
71. El cielo mientras más tarda más actúa.
72. No te ocupes en pedir, que Dios se ocupa siempre en dar.
73. La angustia de los hombres es por la falta de confianza en Dios.
74. El cielo siempre da, con la mayor rapidez, la mayor cantidad.
75. Si has de desfallecer no será por falta de agua, sino por falta de fe, porque Dios te da agua de Amor para calmar tu sed.
76. Si estás en la sin salida, es porque Dios te quiere así.
77. Dios ataca cuando quiere y nadie a El le causa herida ni rasguño.
78. Dios acude a respaldar a los que batallan en Su Nombre; pero no respalda a los que quieren desertar.
79. Dios mismo cura las llagas de los heridos en el combate de Su Amor, para que vuelvan a la carga.
80. No temas bajar, que Dios bajará contigo y El te hará subir de nuevo.
81. Cada hombre para Dios es su hijo único; Dios tiene dos hijos: El Uno murió en la Cruz y ahora le quedas tú.
82. Las ilusiones buenas que pasan por tu cabeza le pasan a Dios también. Para Dios todo es posible si concuerda con Sus planes.
83. Porque no lo veas, no deja de estar a tu lado. Aunque no le veas, no deja de mirarte. Aunque no lo sientas, El te tiene cogido de Sus manos.
84. El aire que respiras es Su aliento que respira junto a ti.
85. Dios se vale de la ceguera de unos, para abrir los ojos a otros. Y se vale de la envidia de unos para darle amor a otros.
86. Dios no abre los caminos con buldózer, sino con la suave fuerza de los vientos.
87. Si de algo sabe el cielo es de esperar. El cielo con la espera, a nadie ha defraudado.
88. Mientras más espera el pozo, más se llena.
89. El agua en la quietud se purifica y sus sedimentos van al fondo. Dios a las almas que le aman las hace esperar para que se purifiquen.
90. Si bajas con Dios, El te volverá a subir.
91. La espera trae en sí misma su propia recompensa: te enseña a esperar y a confiar en Dios.
92. El que cree en la espera, ya ha llegado.
93. Se disfruta más a veces en esta tierra, de la espera que de la llegada, para el que sabe esperar.
94. Primero llega la fe y luego llegan las maletas cargadas de equipajes.
95. El cielo pone a esperar a los amigos de confianza, para poderlos atender mejor.
96. Disfruta de la espera, que luego el viaje en la tempestad es agitado.
97. Dios le prometió a Abrahán descendencia numerosa y Abrahán en vida, tan sólo tuvo un hijo. Le prometió a Jacob que volvería a su tierra y sus huesos esperaron 430 años.
98. El hombre vive en su tiempo y Dios en la eternidad.
99. La naturaleza para hacer carbón se demora poco tiempo; y para hacer un diamante se demora mucho más.
100. La espera confiada en Dios, torna el carbón negro en brillo de diamante.
Existen 719 Instrucciones sobre "Confianza en Dios".
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